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Shirley Asto: “Por naturaleza las mujeres policías somos implacables”

Altavoz conversó con la coronel PNP, Shirley Asto Vargas, quien comanda la División de Tránsito y Seguridad Vial de la Policía Nacional del Perú. Sostiene que, en el marco de los 68 años de la incorporación de las mujeres en esta institución, se esforzarán cada vez más para que el Perú sea un país seguro, porque un país seguro es un país que crece.

¿Cuáles son los principales retos de una mujer policía en estos tiempos complicados en el país?

—Nuestros principales retos como mujeres policías son los estereotipos que tienen la ciudadanía en sí.

¿Cuáles son esos estereotipos?

—Que la mujer policía es muy débil, que no tiene la fortaleza como de un policía varón. Pero si se dan cuenta, a lo largo de estos últimos 68 de presencia de la mujer policía en el Perú, hemos visto la importancia de su participación y su aporte en la seguridad, el orden interno, en el desarrollo del país.

—Pero, en un gran sector la percepción de la ciudadanía es que las mujeres policías son implacables. ¿Lo son?

Por nuestra naturaleza, las mujeres policías somos implacables. Tenemos cero tolerancia al incumplimiento de la Ley, y en el caso de mi unidad, al incumplimiento del Reglamento Nacional de Tránsito, porque sabemos que como funcionarias encargadas de hacer cumplir la ley, prevenimos aquellos accidentes que pueden ocurrir en las redes viales y enlutar a las familias.

Es un rol importante el de preservar la vida, la salud de las personas, para eso está la Policía Nacional.

Así es. Nosotros le brindamos esa seguridad en las redes viales, con la finalidad de que las personas, las familias peruanas, puedan transitar de manera tranquila y segura y que su Policía Nacional de Perú, y en este caso la Policía de Tránsito, estamos presentes para buscar preservar la vida de las personas.

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—En la división que comanda, ¿cuántos efectivos tiene y de ellos cuántas mujeres?

Esta división es emblemática, es la división de Tránsito y Seguridad Vial. Y es muy emblemática porque tenemos contacto directo con la ciudadanía y ante cualquier situación que se pueda presentar, estamos llanos a brindar apoyo y auxilio inmediato a las personas. Y respecto a la otra parte de la pregunta, están bajo mi mando siete unidades de Tránsito y Seguridad Vial en todo Lima Metropolitana, tenemos la unidad Fénix, que es la que brinda resguardo de la salida de la presidenta; y así mismo, tenemos una unidad especial, el Escuadrón Motorizado de Intervenciones Rápidas y ellas no tienen jurisdicción policial y realizan todos los operativos de manera permanente, especialmente con la articulación de la Autoridad de Transporte Urbano (ATU), con respecto a los paralelos informales o transportistas informales. Respecto a la cantidad de mujeres, somos 20% mujeres, respecto a nuestros compañeros, por lo que hay mucho potencial para crecer.

¿Cuáles son principales fortalezas y debilidades del personal femenino en la Policía Nacional?

Entre las fortalezas está nuestra actitud, el compromiso, el coraje, la predisposición de dar todo por la ciudadanía, por nuestra amada institución, y más aún por nuestro país.

—¿Y las debilidades?

Creo que son muy pocas, las cuales la convertimos en oportunidades, haciendo conocer nuestro trabajo, y que la ciudadanía crea en nosotros, que crea en su Policía de Tránsito, especialmente están nuestras mujeres policías que realizan su trabajo a cabalidad y con mucho profesionalismo.

¿Qué se debería hacer para potenciar vuestro trabajo?

Estamos dando a conocer a la ciudadanía el día a día del trabajo de nuestras mujeres policías de tránsito. No solo ofrecen sus ocho horas diarias de servicio, sino que son mujeres muy valientes, son madres de familia que salen de su casa a las cuatro de la mañana, pero antes de eso se levantan más temprano para organizar su casa, dejar todo listo, con la tranquilidad del hogar, y venir a su trabajo para dar todo lo mejor de ella, por los ciudadanos, por el país.

—Y allí hay un doble y hasta un triple trabajo, porque tienen que cuidar de la casa, de los hijos y aportar con su servicio en la institución, al país…

Así es. Ser policía es difícil, y ser mujer policía es muy complicado, porque existen muchos factores. Primero, el temple y la empatía que deben tener cada una de ellas para brindar el apoyo inmediato al ciudadano cuando lo requiera. Y tiene que tener coraje para hacer respetar el principio de autoridad.

—Y la parte humana, la de ser madre y los otros roles…

Esa es la otra parte que no se ve, que a veces no es reconocida, la de la mujer policía en su hogar. Esa madre de familia, esa esposa, esa hija que se dedica de lleno a su familia, que sacrifica a su familia por brindar un servicio de calidad a los ciudadanos, a nuestro país. Lo que nosotros como policías buscamos es brindar seguridad, esa tranquilidad a nuestro país, porque un país seguro es un país que crece.

En diferentes sectores de la sociedad peruana hay discriminación por diferente índole entre hombres y mujeres. ¿En la policía se siente también esa discriminación?

Hace 68 años, el comando de la Policía, en ese entonces, tuvo la visión de incorporar a mujeres policías en la institución. Es un hito importante porque se dieron cuenta que somos tan importantes y el complemento con nuestros compañeros varones para, y en este caso por la empatía natural que tiene la mujer, de brindar el apoyo inmediato a las personas que están en situación de vulnerabilidad. Hablamos del niño, niña, adolescente, de la mujer y del adulto mayor. Sin embargo, a medida que pasaron los años, vieron el potencial de la mujer policía que está asumiendo diferentes tipos de retos.

—Y que están en otras unidades policiales…

—Y que no solo brindan protección a las personas en situación de vulnerabilidad, sino que tienen potencial para trabajar en otras unidades que son netamente operativas. Hablamos de la unidad de salvamento acuático, de la de servicios especiales, más conocida como control de multitudes, hablamos de mujeres pilotos de helicópteros, de aviones, de mujeres con mando que están en unidades contrasubversivas, que trabajan en la selva, en el VRAEM, en zonas de emergencia, mujeres que hacen investigación criminal, inteligencia, e infinidades de especialidades que antes solo lo hacía el policía varón y que ahora lo hace también la mujer policía, con profesionalismo, disciplina y  predisposición.

Es usted la primera mujer que comanda esta unidad de tránsito. Es un hito histórico en la institución.

Así es, como dije, hace 68 años tuvieron esa visión, y a medida que hemos estado creciendo, hemos incrementado en la institución a este importante grupo humano de mujeres. Y en el año 92 tuvieron la visión de que tiene que haber oficiales mujeres para que puedan comandar grandes unidades como esta. Entonces ellos han tenido la visión que, en un futuro, la cadete que va a ser oficial llegará a ocupar cargos importantes por el grado que tiene.

—Y usted lidera esta unidad de tránsito desde este año, la primera mujer en la Policía en hacerlo.

En este caso, este año ascendí al grado de coronel y esta división de tránsito es comandada por un oficial de ese grado. Es allí donde nuestro comando vio, me imagino, debido a mi trayectoria, a mi carrera policial, al perfil, a mis competencias, mi meritocracia, que una mujer sí puede cumplir con esta gran labor.

Y las mujeres en todo ámbito no se quedan con los brazos cruzados, siempre buscan lo mejor, ¿es el caso también de las policías que buscan complementar su labor estudiando otra profesión?

Sí, para poder mejorar la calidad del servicio policial. Todas las mujeres policías, inclusive nuestros compañeros, día a día se capacitan, se especializan para poder realizar muy bien sus labores de acuerdo al campo funcional que les compete.

¿Qué es lo que mueve las fibras más íntimas del corazón de una oficial, de una policía femenina?

Como mujer policía digo que somos un gran equipo, una gran familia, y lo que nos motiva es velar por la ciudadanía, evitar algún tipo de abuso con las personas que están en situación de vulnerabilidad. Queremos un país seguro, queremos un país tranquilo, porque como dije un país seguro, un país tranquilo, es un país que apunta al desarrollo.

¿Usted en su familia tiene hijos?

Sí, tengo un hijo de 15 años.

—¿Y qué dice de su labor? Debe estar muy orgullosa de su madre.

Es un adolescente, y está orgulloso de su madre por todo lo que hago, por mi institución y obviamente por mi país.

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