Press "Enter" to skip to content

Proyecto sobre procesados podría alcanzar a 10 mil internos, señala ministro de Justicia

El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Castañeda, estimó que al menos 10 mil internos que se encuentran detenidos con una prisión preventiva podrían ser excarcelados con las medidas extraordinarias para reducir el hacinamiento en los penales que propone el Ejecutivo al Congreso.

Indicó que la iniciativa legal, enviada al Congreso, busca incidir en los adultos y adolescentes internados en penales y en centros juveniles en condición procesados, para reducir los posibles contagios al coronavirus.

En declaraciones a la agencia Andina explicó que la iniciativa establecerá la obligación para que los jueces, respetando su autonomía, revisen de oficio las órdenes de prisión preventiva por determinados delitos a fin de variarla por comparecencias simples y comparecencia con restricciones.

Indicó que, a pesar de la exhortación del sistema de justicia, la evaluación de las prisiones preventivas por parte de los jueces no ha una medida extendida.

Precisó que de los 97 mil internos que existen en los penales, aproximadamente 35 mil tiene la condición de procesados. La norma, sin embargo, solo alcanzaría a 10 mil procesados por delitos no graves.

Aseguró también que en el caso de los menores infractores, la secretaría técnica de la comisión de indultos trabaja de oficio para evaluar la situación de los menores para otorgarles la gracia presidencial.

Sostuvo que esta medida se sumará a las otras tomadas por el Ejecutivo para reducir el hacinamiento en los penales como la liberación de los deudores alimentarios que hayan pagado las pensiones y los indultos.

Ayer, el Ejecutivo envió al Congreso el proyecto de ley que de ley que establece medidas excepcionales para reducir el hacinamiento en los establecimientos penitenciarios y centros juveniles por riesgo de contagio del coronavirus.

La iniciativa legislativa busca generar, en el marco de la emergencia sanitaria, un egreso colectivo e inmediato de adultos y adolescentes, principalmente procesados, internados en penales y en centros juveniles, a efectos de neutralizar los contagios masivos dentro de estos recintos.