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¿Cuál es la historia de la misa y tedeum y por qué se realiza en Perú?

Cuando el martes 28 de julio el presidente de la República, Martín Vizcarra Cornejo, participe en la misa y tedeum por Fiestas Patrias, esta vez en forma virtual desde Palacio de Gobierno, estará viviendo nuevamente una tradición que se remonta al amanecer de la República del Perú. 

Este acto religioso, que se efectúa en tiempos normales en la Catedral de Lima con la presencia de autoridades políticas, militares y religiosas, marcará el inicio de las celebraciones oficiales por el aniversario patrio. En esta oportunidad, el 199. 

Ahora bien, surge una pregunta ¿por qué se le denomina misa y tedeum? Partamos por explicar que el Te Deum -que se traduce al español A ti, Dios- constituye un antiguo himno de alabanza y representa la acción de gracias al Todopoderoso.

Por lo tanto, este agradecimiento al Ser Supremo por la independencia del Perú representa también ese vínculo entre el Estado y la Iglesia católica que ha estado presente en la vida del país desde los albores de la República. 

Relatos

En su trabajo ‘La entrada de José de San Martín en Lima y la proclamación del 28 de julio: la negociación simbólica de la transición’, el historiador argentino Pablo Ortemberg da más luces al respecto.

El investigador precisa que el Libertador decidió que el importante acto se efectúe en esa fecha, que en 1821 cayó sábado, con el fin de reservar “el domingo para el Te Deum y la misa en la catedral”. “El domingo 29 de julio por la mañana, se llevó a cabo la sanción religiosa de la proclamación de la víspera, con la asistencia de todas las autoridades y corporaciones a la catedral”, relata el también antropólogo. 

El ritual, detalla, “se ajustó al código virreinal de las fiestas de tabla [oficios religiosos de asistencia obligatoria para las autoridades], pero con el general San Martín como jefe supremo (aún no se sabía qué tipo de autoridad iría a encarnar) en reemplazo del virrey”.

Bandera

Ortemberg brinda otra característica de esa ceremonia religiosa con el Libertador presente y revela que la bandera creada por San Martín y utilizada el 28 de julio en la proclamación de la independencia se colocó solemnemente en el altar mayor del templo. 

“La insignia ocupó ese lugar central durante la misa de acción de gracias y el Te Deum. El pendón real nunca había recibido este tratamiento”, explica al comparar el acto de ese día histórico y los oficios similares en la época del Virreinato.

Es posible, reflexiona, “que con este gesto se hubiera propuesto confirmar el carácter sagrado de la fundación de un nuevo Estado soberano y al mismo tiempo demostrar que la patria no se oponía a la religión, para terminar así de conjurar la negativa propaganda realista”.

Pandemia

Este 28 de julio las estatuas de Jesús y los apóstoles, que adornan la fachada de la Catedral de Lima, cuya primera construcción se inició allá por 1535 con la fundación de Lima por Francisco Pizarro, no recibirán a las máximas autoridades del país que asisten año a año al oficio católico.

La pandemia del coronavirus (covid-19) trastocará una parte de la solemnidad y religiosidad de la misa en la que se agradece al Todopoderoso por la independencia del país y se elevan las oraciones por el bienestar del pueblo peruano. 

A partir de las 8:00 horas, el arzobispo de Lima, monseñor Carlos Castillo Mattasoglio, oficiará la misa y tedeum. Por los medios que hoy ofrece la tecnología, el prelado dirigirá su homilía al país. 

En esta oportunidad, el calor de los fieles estará ausente, pero no la fe y la esperanza que en el 2021, año del bicentenario, el Perú ya haya vencido muchos de los problemas que hoy lo aquejan y que la eucaristía de Fiestas Patrias se vuelva a vivir como antaño. Así sea.