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La crisis del hambre en Lima

La inseguridad alimentaria en Lima ha alcanzado niveles alarmantes, con cuatro de cada diez limeños enfrentando dificultades para acceder a alimentos suficientes y nutritivos, esta situación es significativamente más grave que el promedio nacional, donde el 27% de la población padece inseguridad alimentaria.

La crisis económica ha jugado un papel crucial en el aumento de la inseguridad alimentaria; la inflación ha elevado los precios de los alimentos, haciendo que muchos productos básicos sean inasequibles para las familias de bajos ingresos y además la pérdida de empleo y la reducción de ingresos han dejado a muchas personas sin los recursos necesarios para cubrir sus necesidades básicas. El hecho de que Lima presente niveles de inseguridad alimentaria tan altos en comparación con el resto del país es preocupante, mientras que el promedio nacional de inseguridad alimentaria es del 27%, en Lima esta cifra se eleva al 40%.

La falta de acceso a alimentos adecuados no solo afecta la salud física de las personas, sino que también tiene repercusiones en su bienestar general, la malnutrición lleva a problemas de salud a largo plazo, como deficiencias nutricionales y enfermedades crónicas. Los niños son especialmente vulnerables, ya que la desnutrición afecta su desarrollo físico y cognitivo.

Para abordar esta crisis, es esencial una respuesta coordinada por parte del gobierno y las organizaciones no gubernamentales; las políticas deben centrarse en proporcionar apoyo económico a las familias afectadas, controlar la inflación de los precios de los alimentos y asegurar que los programas de asistencia lleguen a quienes más lo necesitan.

La inseguridad alimentaria en Lima es un problema urgente que requiere una acción inmediata, con un 40% de sus habitantes luchando por acceder a alimentos adecuados, es claro que se necesitan intervenciones efectivas para revertir esta tendencia.