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PlayStation 5 esconde una debilidad de la que Xbox Series X se podría aprovechar

Ambas consolas de última generación luchan palmo a palmo por la cuota del mercado.

La octava generación de consolas de videojuegos llegó con bombos y platillos, y dos titanes se alzaron en el campo de batallaPlayStation 5 (PS5) de Sony y Xbox Series X/S de Microsoft. Ambas consolas ofrecen características impresionantes y catálogos de juegos exclusivos que buscan conquistar a los jugadores más exigentes.

En el mundo de la tecnología, las empresas suelen utilizar el marketing para promocionar sus productos, destacando características que atraigan a los consumidores. Por ejemplo, en el terreno técnico, Xbox Series X supera a PS5 en potencia bruta, pero PS5 cuenta con una arquitectura de memoria y almacenamiento más rápida.

Sin embargo, en ocasiones estas promesas no se ajustan a la realidad. Un ejemplo de ello es lo que ha ocurrido con estas consolas de última generación, que anunciaron la posibilidad de jugar en 8K, pero que en realidad no pueden ofrecer esta calidad de imagen de forma realista.

La industria del videojuego y el hardware está plagada de ejemplos de empresas que exageran las especificaciones de sus productos. Lo hemos visto en juegos que se presentaban como “la revolución del gaming” o en consolas que prometían “el fin de la era del PC”.

Si bien, estas estrategias son comunes en el marketing, en algunos casos las empresas se ven obligadas a admitir que sus declaraciones no eran ciertas, como ha sucedido con las consolas de esta generación.

Las limitaciones técnicas de la PS5 impiden el 8K real

En la batalla por la supremacía en la nueva generación de consolas, tanto Sony como Microsoft destacaron la posibilidad de jugar en 8K. Sin embargo, esta promesa no se ha cumplido en ninguna de las dos plataformas.

Uno de los principales problemas de la PS5 es su salida HDMI, que no tiene la velocidad de bus necesaria para ofrecer 8K a 60 FPS (la tasa de frames por segundo que se prometía). Además, la consola no puede activar el HDR a resolución 8K, ya que requiere 10 bits por canal, mientras que la PS5 solo ofrece 8 bits por canal.

Xbox Series X: ¿más cerca del 8K?

Si bien, las Xbox Series X sí podrían ofrecer 8K a 60 FPS con HDR en teoría, gracias a su mayor ancho de banda en la salida HDMI, la realidad es que esta función nunca se ha activado mediante una actualización de firmware. Es decir, que, por mucho que se quiera, no es posible jugar en 8K real en ninguna de las dos consolas, ya que no están preparadas para ello.

Incluso si se activara el 8K en las consolas, hay que tener en cuenta que, por ahora, son pocos los televisores que soportan esta resolución y que el rendimiento de las consolas actuales no es suficiente para ejecutar juegos a 8K sin sacrificar la calidad gráfica o la tasa de frames por segundo. En definitiva, la posibilidad de jugar en 8K en estas consolas se presenta más como una función futura que como una realidad actual.

* Tomado de FayerWaye