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La lucha por el clima “pende de un hilo” con las conversaciones de la ONU contra reloj

Los grandes países contaminantes tuvieron que hacer frente a la presión perentoria de las naciones más pequeñas para que muestren un compromiso serio en la lucha contra el cambio climático, con las distintas partes reunidas en la cumbre de las Naciones Unidas en Madrid dando la batalla hasta altas horas de la madrugada del sábado para obtener un compromiso.

Con la reunión de dos semanas enredada en disputas sobre el modo de aplicar el Acuerdo de París sobre el calentamiento global de 2015, Chile, que presidió las conversaciones, había intentado inyectar una nota de optimismo.

“Hoy es el día en que debemos demostrar al mundo que somos capaces de asumir los compromisos necesarios para hacer frente al desafío sin precedentes que tenemos ante nosotros”, dijo Andrés Landerretche, representante chileno, en una conferencia de prensa a última hora del viernes.

Chile anunció posteriormente que las conversaciones, que debían finalizar el viernes, se reanudarían el sábado a las 0700 am (0600 GMT).

Los observadores dijeron que los delegados de los distintos países estaban tratando de resolver la cuestión de si los grandes emisores expresarán su intención de aumentar sus objetivos de reducción de emisiones para el próximo año, cuando el acuerdo de París entre en una fase de “todo o nada”.

“El destino del Acuerdo de París pende de un hilo”, dijo Andrew Norton, director del Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo, un grupo de expertos con sede en Londres.

Las economías emergentes de rápido crecimiento como China, India y Brasil son reacias a comprometerse a avanzar tan pronto nuevos objetivos, dicen los observadores, temiendo que terminen pagando el precio de los recortes de emisiones que debería ser soportado por los países ricos.

La Unión Europea, cuyos miembros, salvo Polonia, acordaron alcanzar emisiones netas de carbono cero para 2050 en una cumbre en Bruselas celebrada el jueves, está presionando para que se haga una declaración de intenciones más ambiciosa, junto con muchos de los países en desarrollo más vulnerables.

Tras dos semanas de conversaciones en Madrid, celebradas tras meses de preparación, los distintos ministros se reunieron en pequeños grupos para intentar desbloquear la ayuda financiera a los Estados más expuestos al riesgo del cambio climático, así como para tratar de sacar adelante normas que rijan los mercados de carbono.

Un progreso en estas cuestiones ayudaría a alcanzar un logro mayor: una declaración inequívoca de que los gobiernos están comprometidos a honrar el acuerdo de París anunciando unas medidas más ambiciosas para dejar de depender de los combustibles fósiles.

“El compromiso de las distintas partes con el Acuerdo de París reviste la mayor importancia”, dijo Mohamed Nasr, presidente del bloque africano de negociadores.

(REUTERS)