Economía

¡Drama nacional! Más de 2 millones de peruanos al borde del hambre por la crisis económica: ¡La desgarradora lucha diaria por un plato de comida!

La inseguridad alimentaria en Perú alcanza niveles alarmantes, con más de 2 millones de ciudadanos reduciendo drásticamente su consumo de alimentos, marcando el índice más alto en 16 años, excluyendo los impactos de la pandemia, según un informe reciente del Instituto Peruano de Economía (IPE). Este sombrío panorama se debe a la combinación del aumento vertiginoso de los precios de los alimentos y el estancamiento económico, que ha debilitado los ingresos de las familias.

El país enfrenta una recesión económica, con caídas del PBI del 0.4% y 0.5% en los primeros dos trimestres del año. Víctor Fuentes, gerente de Políticas Públicas del IPE, revela que seis de cada diez peruanos han reducido su ingesta alimentaria debido a la pérdida de ingresos, generando una preocupante realidad de hambruna. La Encuesta Nacional de Hogares muestra un aumento del 8% en los hogares con ingresos disminuidos, provocando que el 6.3% de la población, equivalente a 2.1 millones de personas, reduzca su consumo de alimentos en el primer semestre de 2023.

Esta crisis se manifiesta de manera desgarradora, especialmente entre los estratos sociales más bajos, donde el consumo de proteínas, como carnes rojas, ha disminuido significativamente en los últimos cinco años. Aunque se vislumbra una desaceleración en el aumento de los precios, el IPE advierte que sin un aumento en los ingresos laborales, la inflación insuficiente no aliviará las penurias de los hogares, señalando un oscuro panorama de incremento en los índices de pobreza y una economía sumida en la desesperación.

La respuesta del Estado, aunque incluye programas alimentarios, carece de una coordinación efectiva y liderazgo, dejando a la población vulnerable sin una protección adecuada. A pesar de la iniciativa ciudadana de las ollas comunes como estrategia para mitigar la inseguridad alimentaria, la situación persiste sombría. El Gobierno destinó un presupuesto de 147 millones de soles para el año 2023, pero la amenaza de una escalada en los niveles de pobreza y la persistente crisis alimentaria parecen inminentes.